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Notificar a una empresa que sus trabajadores decidieron organizarse debido a las pésimas condiciones de trabajo, eso significa que estos trabajadores/as entraran en crisis ya que la practica patronal es despedirles, amenazarlos y acosarlos para que no se consolide la organización sindical, a pesar de que esto es un derecho universal, el derecho a organizarse sindicalmente.

Esa es la practica de Grupo Jaremar, a raíz que el STAS le notifico subseccionales en la empresa Agroguay y Agromeza, estos fueron despedidos y otros no renovados sus contratos por razones antisindicales, los y las compañeras organizadas decidieron hacer reclamos colectivos para buscar el respeto a su derecho, convirtiéndose esto en una lucha que parece interminable.

82 días cumplen los compañeros/as de Agroguay y 42 los compañeros de Agromeza de estar en un reclamo colectivo por el reintegro de compañeros despedidos y por el reconocimiento a su organización sindical, esto le ha significado una severa crisis económica, lo que les complica a la mayoría el ingreso de sus hijos/as a los años escolares y principalmente su alimentación, a pesar de la situación su sed de respeto es mas grande y los hace estar de pie y mantenerse con la convicción de disfrutar algún día, un poco de justicia.

Esto sucede por el simple hecho; que una empresa radicalmente antisindical se niega a respetar un derecho universal, es tan sencillo como una platica normal, es un arreglo que esta en las manos de esta administración y no implica que la empresa dejara de beneficiarse, al contrario, el STAS es un sindicato que le hace entender a los y las trabajadoras que tiene que cumplir con sus responsabilidades en el trabajo, que una empresa productiva les genera mas ganancias a ellos y ellas, siempre y cuando sus derechos sean respetados tienen que cumplir en un 100% su labor.

No se entiende el por que las empresas son tan radicales en este aspecto, en muchos casos prefieren invertir fuertes cantidades de dinero en iniciativas antisindicales, antes que garantizar los derechos de los y las trabajadoras.

El proyecto de los y las afiliadas del STAS en Grupo Jaremar, no es para nada ambicioso, es un pliego de peticiones que contempla solamente 25 clausulas que no exigen aumentos ostentosos, la mayoría de esas clausulas solo reafirman lo que el Código de Trabajo como Legislación Laboral dicta, salarios correctos, horas extras, respeto mutuo, entre otros.

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Se preguntara la población; ¿pero cómo exportan, con esas condiciones?, bueno, esa parte le toca a la certificación, que en la mayoría de los casos son engañadas, por lo menos es lo que se percibe, ya que para el dia de la auditoria, los trabajadores/as son tratados como “reyes” ya que necesitan mostrar que los criterios que plantea la organización certificadora son respetados, al finalizar el dia, el auditor se va con un buen sabor de boca y se alista a redactar un informe con una alta calificación para estas empresas.

Obviamente, muchos trabajadores/as desean denunciar sus atropellos, pero son advertidos antes de la autoría, “el que diga algo, lo despedimos y no regresa a trabajar” palabras del supervisor, que se las ordena el administrador. Durante todos estos años quien se ha salido de la línea, queda sin trabajo.

Grupo Jaremar es certificado la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO por su sigla en inglés) que en sus criterios e indicadores es muy claro el respetar los derechos de los y las empleadas en una empresa que sea miembro de la misma, el 6.6 habla de libertad sindical y el 6.8 habla de no discriminación, muchos otros son violados también, como el no dejar trabajadores permanentes y el trabajo con agroquímicos.

Secretaria de Trabajo

El STAS ha llevado a cabo todo el tramite administrativo en la Secretaria de Trabajo y Seguridad Social (STSS) que se encuentra en etapa de medicación, lo cual es un tramite que tarda de manera incomprensible, hasta el momento se esta esperando se ejecute esta acción por parte de la STSS como alternativa de solución para esta severa crisis, pero no hay respuesta concreta.

STAS sigue haciendo un llamado a la empresa para que reconozca el derecho de los y las trabajadoras y que se siente a negociar colectivamente, al estado que a través de la STSS haga cumplir la ley y que la certificación también haga un esfuerzo para hacer que sus criterios sean respetados para que mantenga el prestigio que internacionalmente tiene. Esto ayudaría a que muchas familias mejoren su calidad de vida y se contribuiría directamente al desarrollo de un país que le urge un poco de igualdad.