Yazmín Zaragoza / El Sol de México

ef3efeb4-2889-43b7-8104-8690e9503ce4Ciudad de México.- En 2010, del total de menores migrantes los no acompañados llegaron a 67.1 por ciento, mientras en 2014 el porcentaje creció a 83.9 por ciento; además, dos de cada 10 infantes son niñas o adolescentes que ante la pobreza y marginación de sus países de origen prefieren migrar a Estados Unidos, a pesar de que en el camino enfrentan una violencia que se ha recrudecido, según el Anuario de Migración y Remesas México 2015, del Servicio de Estudios Económicos y la Fundación BBVA Bancomer en colaboración con el Consejo Nacional de Población (Conapo).

En entrevista con El Sol de México, Sofía Ize, directora de la Fundación Bancomer, advirtió que la problemática de los niños migrantes a la que hace un tiempo se le dio muchos reflectores continúa y va en ascenso. «Este año apoyaremos alrededor de 9 mil niños que se estima transitarán en la frontera sur, a través de 20 albergues que se ubican en Chiapas, Veracruz, y Oaxaca».

El problema según el estudio no es menor, ya que de acuerdo con datos del Annual Officce of Refugee Resettlement (ORR), el número de menores extranjeros no acompañados en Estados Unidos se multiplicó 12 veces en un periodo de once años, al pasar de 4 mil 792 a 57 mil 496 menores.

Según el Anuario de BBVA Research, esto también implicó un aumento del presupuesto al Programa de Menores no Acompañados en Estados Unidos, de 37.1 millones de dólares a 868 millones de dólares para 2014.

Ante la problemática, dijo Sofía Ize, el Gobierno mexicano solicitó el apoyo a la sociedad civil, entre ellos la Fundación BBVA Bancomer, para brindar atención a por lo menos 69 mil niños migrantes no acompañados y 39 mil acompañados provenientes de Honduras, El Salvador, Guatemala y México, que estaban transitando por la frontera sur del país en 2014.

Lo que hizo la fundación, relató Sofía Ize, fue que sus socios, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hicieron un diagnóstico de los albergues, con lo cual se aseguraron de que son lugares donde los niños van a estar bien atendidos y protegidos de la delincuencia.

La estrategia para apoyar a estos niños migrantes que van en busca de sus padres o familiares «fue crear una red de empresarios amigos del banco y consejeros que ponen productos básicos, enseres, como cobijas, colchones, alimentos, tenis, artículos básicos para la operación de todos los días».

Se les atiende en la frontera sur, dijo Ize, porque «es la primera parada que hacen los menores, y al recibirlos en los albergues se evita que los niños y adolescentes lleguen a los llamados hoteles de migrantes, que son zonas inseguras, porque ahí pueden caer en manos del crimen organizado, polleros, etcétera».

Reconoció que a estos pequeños no se les puede detener «porque están de paso»; no obstante, la Fundación busca dar apoyo a los niños a través de atención, comida o ropa, e incluso con actividades lúdicas durante su estancia, que a veces es de días y otras de semanas; además, algunos viajan con familias y muchos más solos. «Lo que se busca es que su estancia sea placentera».

Relató que ahora se está luchando para que los niños tengan en los albergues computadoras y que el tiempo que estén en el lugar puedan lograr a través de internet contactarse con sus familiares o puedan jugar, leer y con ello tengan una mejor estancia.

Sofía Ize comentó por último que la Fundación coordina y opera la Red Empresarial que apoya a los albergues y, por ende, a los niños migrantes no acompañados, mediante donativos de empresas amigas, y este año calcula que se donarán alrededor de 6 o 7 millones de pesos en enseres.

FUENTE: http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n3835510.htm#sthash.N0qZm8dm.dpuf