1A través de la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG) el 31 de agosto las empresa Melón Export S.A. de Fyffes, anunciaba el cierre de la empacadora Santa Rosa de Santa Ana de Yusguare, por un medio escrito masivo, con el objetivo de causar zozobra entre los y las trabajadoras ya que aducían que tal cierre se daba por la creación de la Subseccional del Sindicato de Trabajadores de la Agroindustria y Similares (STAS).

A través de otro medio masivo la alcaldesa de Santa Ana de Yusguare, informaba sobre el supuesto cierre de la misma empresa, por la creación de la subseccional del STAS ya que los trabajadores/as de esa empresa no cuentan con ese derecho, sin basarse a ningún argumento legal.

STAS y FESTAGRO apersonaron una delegación de sindicalistas nacionales, internaciones y de organizaciones sociales y representantes del Gobierno estadounidense a las instalaciones de la empresa, quienes comprobaron la apertura de la misma empresa que representantes del actual gobierno habían asegurado seria cerrada.

Durante este proceso de organización que el STAS ha llevado a cabo desde inicios del año en curso, el gobierno se ha plegado a las solicitudes de la empresa, quienes crearon una comisión antisindical que ha estado manteniendo reuniones en casa presidencial para evadir el derecho de los y las trabajadoras.

2La Secretaria de Trabajo y Seguridad Social, también ha hecho su parte, principalmente en las oficinas de Tegucigalpa, donde se ha ocultado documentación al STAS y se le ha brindado protección a empresas que ni salario mínimo han pagado durante años, la Regional de Choluteca ha emitido actas de Inspectoria General, las cuales constatan una cuantiosa cantidad de dinero que la empresa no paga a los y las trabajadoras, estas actas fueron anuladas en Tegucigalpa y el Jefe de Inspectores, fue rebajado de su cargo por represalia.

La temporada de producción de melón en Honduras ya comenzó y hasta el momento la empresa está cumpliendo las amenazas que lanzo meses atrás y no ha contratado los y las compañeras que se organizaron sindicalmente con el STAS, lo que afecta a más de 150 familias en condiciones de pobreza.