Las trasnacionales en el país han venido violentando, a lo largo de su historia, los derechos laborales y humanos de los y las trabajadoras.

Honduras es un país dado a la producción agrícola, siendo ésta una de las principales fuentes de exportación como actividad económica. Sin embargo, el trato hacia los trabajadores y trabajadoras no ha sido el mejor, tanto que, para marzo de 2019, la Iniciativa de Comercio Ético (ETI) canceló la membresía de la trasnacional FYFFES por la represión y violencia antisindical denunciada desde 2016 ante el Ministerio de Trabajo y a través de la Queja CAFTA.
Tal es el caso de Marcio García, trabajador de la empresa Melón Export ubicada en el Sur de Honduras. García lleva nueve temporadas laborando de manera temporal para esta subsidiaria de FYFFES.

Marcio García se encuentra en condiciones deplorables debido al contacto con los agroquímicos, ya que la empresa nunca le brindó el equipo de protección necesario para realizar sus laborales. El problema afectó en gran medida la salud de este trabajador, inmovilizándole una de sus piernas, lo que impide que continúe trabajando.

El contrato laboral de Marcio tiene un mes de vigencia, sin embargo, él no puede continuar laborando por razón de esta enfermedad profesional. La empresa no ha respondido responsablemente ante esta situación, este trabajador se encuentra desprotegido de sus derechos fundamentales como la seguridad y protección social, ya que no cuenta con seguro social y, además, la empresa no ha reconocido como tal los riesgos profesionales en el campo de trabajo.