La Ley del Empleo Parcial, es un retroceso para los Derechos de los Trabajadores. Este tipo de modalidad precariza el empleo, generando contratos inestables que impiden a las personas planificar su vida económica y familiar. Las empresas se ven incentivadas a fragmentar las jornadas laborales, reduciendo el pago de beneficios sociales, seguridad laboral y estabilidad, mientras obtienen flexibilidad total evadiendo obligaciones de derechos contemplados en la legislación laboral.
Los Sindicatos debemos intensificar nuestra lucha frente a estas medidas, que favorecen a las empresas para la explotación laboral y así debilitar la negociación colectiva y violentando los convenios de la OIT Libertad Sindical y Negociación Colectiva, esta modalidad viene a convertirse en un instrumento de vulneración de derechos, reemplazando empleos dignos por contratos parciales inseguros y con remuneraciones insuficientes. La resistencia sindical no solo es necesaria, sino urgente, para garantizar que el trabajo siga siendo un derecho con condiciones justas y dignas.

